11 de septiembre 2012 - 00:01
Perritos y gatitos deben comer en casa y no afuera
Cuidar de las mascotas significa prevenir algunos riesgos. Por eso es conveniente enseñarles desde cachorros a que no acepten  alimentos que les entregue algún desconocido, como lo hacemos  con los chicos.
perritos y gatitos deben comer en casa y no afuera
Eso puede evitar unos cuantos sustos e inconvenientes de salud tanto para el perro como para su dueño, ya que muchas personas inescrupulosas podrían ofrecerle comida envenenada o en mal estado.

Si se ponen en práctica algunos consejos sencillos, es posible ayudar a evitar situaciones desagradables. Por eso es importante que el perro aprenda que cuando el dueño dice “no”, se deberá negar a aceptar comida que le ofrezcan personas extrañas o desconfiar de esos alimentos porque pueden resultar desagradables.

Diferentes motivos pueden llevar a un perro a aceptar comida ofrecida por una persona extraña. La sensación placentera de llevarse a la boca un alimento distinto al habitual sería una de las causas por las cuales el perro no dude en ingerir un alimento procedente de una persona ajena a su círculo social y familiar, aseguran los especialistas.

Además, las comidas que provienen de un extraño tienen, al menos, dos riesgos relevantes para el perro que es importante recordar. En primer lugar, es recomendable tener en cuenta que una comida nueva, que en principio no está destinada para el perro, suele resultar más atractiva para el animal que el alimento habitual. Esto explica que coma el alimento que el desconocido le brinda con mayor ansiedad.

Ofrecer al perro obsesionado por la comida un alimento distinto del suyo como queso, jamón y otros restos de comida acentuará también su voracidad. La glotonería puede derivar en problemas de obesidad. No es extraño que un perro que acepta comida de desconocidos sea propenso a padecer obesidad, ya que es fácil que ingiera mayor cantidad de alimento de la que necesita.

De ahí la importancia de enseñarle a la mascota a que no acepte alimentos procedentes de extraños. No sólo ayudará a controlar su dieta y la ingesta de calorías. Es, además, una buena manera de evitar episodios indeseados como intoxicaciones o envenenamientos intencionales. Seguir algunas pautas sencillas puede lograr que el perro deje de aceptar comida de origen desconocido.

Pronunciar la palabra “no” en forma clara y contundente suele ser eficaz para disuadir al perro de aceptar alimentos de extraños. Conviene vigilarlo y dar la orden “no” cada vez que intente apoderarse de un alimento que no esté en su taza de alimentos.

En la calle, durante los paseos o mientras se disfruta de la compañía de un amigo, por ejemplo sentados en una terraza de un establecimiento donde vendan comida, se debe incrementar la atención, ya que las situaciones en las que el perro puede apoderarse de alimentos procedentes de orígenes dudosos se multiplican. Diga “no” con firmeza cuando el perro intente acercarse a alguien que le da comida o cuando se aproxima a posibles restos comestibles que encuentren en el suelo.

Entrenar al perro en la casa puede ser una buena manera de evitar sorpresas indeseadas en la calle. Una técnica frecuente, según indican los especialistas, consiste en mostrarle al perro un alimento distinto al que come habitualmente. Una vez que el perro ha visto la comida, depositarla en el suelo. Si la mascota trata de apoderase de la ración, repetir en forma contundente un “no”. Cuando se logre que el perro obedezca, conviene premiarlo con caricias, juegos, un paseo, o incluso, con un premio comestible, específico para él.

Convencer al perro de que los alimentos que no están en su recipiente de comida son desagradables puede ser una buena opción para alejarlo de aquellos que puedan ofrecerle los desconocidos. Se pueden añadir a la comida complementos nutritivos amargos, que puede sugerir el veterinario de confianza, y depositar en el suelo la mezcla, al alcance del perro.

En un primer momento, lo habitual será que el perro se lance sobre el alimento, pero que lo escupa una vez masticado cuando descubre su sabor desagradable y poco atractivo para la mayoría de los perros. Realizar esta prueba distintos días con diversos tipos de comidas ayudará a que el perro decida rechazar las raciones que no encuentre en su recipiente. Y éstas incluyen las que puedan ofrecerles las personas extrañas.


TIPS
-589 especies de aves en Eurasia y alrededor de 200 en Norteamérica son migratorias. La migración está bien determinada dentro del año, y asociada a ritmos fisiológicos internos de las aves.

-El sonido es un elemento de gran estímulo complementado con grandes dosis de cariño para establecer una estrecha comunicación con el perro que padece ceguera.


¿El más popular?
El pez dorado proviene de la familia de las carpas y es la mascota acuática más popular del mundo debido a su bajo mantenimiento, su pequeño tamaño y hermosos colores brillantes.

Pensar en conejos
Los conejos son una buena opción de mascota para niños pequeños, debido a su poca agresividad. Suelen ser animalitos sociables, inteligentes, sensitivos y muy cariñosos.


No aceptar comida de extraños

Que no acepte comida que le ofrecen los extraños es fundamental para preservar la salud y existencia del perro. Muchas personas inescrupulosas pueden llegar a envenenarlos simplemente porque les molesta o por el sólo hecho de detestar a los perros. El animal puede resultar intoxicado o hasta llegar a morir en pocas horas y en forma desagradable.

Hay que tener en cuenta que la comida proveniente de alguien extraño puede resultarle atractiva para el perro, que ingerirá ese alimento con mayor ansiedad.

Además, enseñarle a que no acepte alimentos procedentes de extraños ayuda a controlar la dieta y la ingesta de calorías, evitando que coma cualquier alimento que está fuera de su dieta.

Pronunciar la palabra “no” en forma clara y contundente suele ser eficaz para disuadir al perro de aceptar alimentos de extraños.

En la calle se debe incrementar la vigilancia en situaciones en las que la mascota puede apoderarse de alimentos procedentes de orígenes dudosos, porque las posibilidades se multiplican. Hay que tratar además de evitar que levanten del suelo, durante el paseo, cualquier cosa que les resulte apetitosa. Acostumbrarlos a pasear con una botella plástica, una pelota, un palo o su propia correa en la boca, ayudará a evitar distracciones indeseadas.

Entrenar al perro en la casa puede ser una buena manera de evitar sorpresas indeseadas en la calle. Además, añadir complementos nutritivos amargos a la comida y depositarla en el suelo es algo práctico para convencer al perro de que los alimentos que encuentre fuera de su recipiente no son agradables.