En la vivienda donde ocurrió el crimen, en el departamento del número 467 de la calle 28, los jueces Adrián Domenech, Andrés Vitali y Santiago Paolini realizaron la inspección junto con los abogados de las partes, y se encontró un diente que se presume es de una de las víctimas y se analizará su ADN. En el lugar se hizo además una reconstrucción del crimen del 27 de noviembre de 2011 en el que fueron asesinadas a golpes y cuchilladas, Susana de Bárttole (63); su hija, Bárbara Santos (29); su nieta, Micaela Galle Santos (11), y Marisol Pereyra (35), una amiga que circunstancialmente llegó a la vivienda.