Al tomar conocimiento del caso, la Policía comenzó con las diligencias necesarias para poder llevar a cabo la investigación y el posterior allanamiento en una casa ubicada en calle Alvear entre el 900 y el 1.000, que derivó en la detención del joven.
Según contaron familiares de la niña, tras haber recibido la atención necesaria, la menor se encontraba “mejor, con el trauma lógico de haber padecido el abuso pero en buen estado general.”
Conocida la terrible noticia a través de los medios locales y las redes sociales, la comunidad en general expresó su bronca a través de una marcha, según publica el portal El Sendero.
La situación se puso tensa cuando un importante grupo de gente decidió caminar hasta la casa del abusador. En ese momento, la marcha concentraba cerca de una cuadra y media de gente, seguida por gran cantidad de autos.
Fue allí cuando se generaron los mayores disturbios, ya que los manifestantes arrojaron una bomba molotov a la casa, la que se extinguió rápidamente. Los manifestantes comenzaron a arrojar piedrazos contra la Policía y estos respondieron con balas de goma. Pudieron verse al menos a dos policías heridos al ser alcanzados por piedrazos y un manifestante con heridas de balas de goma, algunos de los cuáles fueron atendidos en la ambulancia del Hospital local, la que también fue alcanzada por algunos piedrazos.