El subjefe de la Metropolitana agregó que "de esa manera lograban datos de una persona real que iba a estar dos horas en un evento publico y que al cual no había forma de ubicarlo en ese lapso".
Pedace explicó que "es fundamental la prevención" y para ello sostuvo que "debe haber un diálogo permanente entre la familia, al tiempo que reveló que "es bueno tener una especie de clave entre los parientes para poder saber si hay algún riesgo real o se trata de un secuestro exprés.
"Lo primero que se recomienda para no ser sorprendidos es poner en la agenda telefónica de un celular números con nombres de personas sin aclarar si es mamá, papá, hermano, tío, abuelo, casa. Y luego, ante algún llamado de este tipo, que ahora lo vienen haciendo de madrugada con gritos de alguien que está cerca del teléfono haciéndose pasar por un familiar, es cortar la comunicación", detalló.
Pedace explicó que si el delito es real el pariente al que llamaron "va a ser debidamente notificado", al tiempo que pidió, "más allá del nerviosismo que genera la situación", comunicarse con el pariente en cuestión.
"Si la situación persiste y vuelven a llamar, hay que cortar y llamar al 911 o al 103, que es el teléfono de la Policía Metropolitana", añadió.
Por otra parte, el subjefe de la fuerza porteña pidió que aquellas personas que están por entrar a un espectáculo público "revisen sus principales pertenencias y ante la falta del celular, ya sea por olvidarlo en casa o por robo, se comuniquen con sus allegados para explicarle que está sin celular y que en un determinado tiempo volverá a llamar".
"Esta comunicación es importante, porque una vez que la víctima fue sorprendida y pagó el rescate, juntando dinero de toda la familia, logra horas después comunicarse con el hijo, pero los delincuentes lograron su cometido y se llevaron importantes sumas de dinero", precisó.
Asimismo, el número dos de la Metropolitana, solicitó que aquellos que fueron víctimas del robo del teléfono celular "que hagan la denuncia ante la empresa de telefonía y esta a su vez lo haga ante la Secretaría de Comunicaciones para poder darle de baja al IMEI, que es la identidad del celular".
"Cuando no se dan este tipo de pasos para dar la baja, el aparato vuelve al circuito ilegal clandestino, ya que cualquier persona compra un chip en el mercado negro y muchas veces los usan para delinquir. Nos pasó haber realizado procedimientos de trata de personas o narcotráfico y secuestramos muchos teléfonos", detalló este jefe.
Por último, destacó "la prevención y la persecución judicial de los integrantes de las bandas" para combatir este tipo de delitos e indicó: "A la seguridad la hacemos entre todos".