El hecho ocurrió a las 5.10 del 11 de diciembre de 2011, en el kilómetro 60 de la ruta nacional 8, a la altura de la localidad bonaerense de Fátima, en Pilar, cuando Hernández, el adolescente y un hermano de éste, Fabio Rodríguez (21), iban en un Renault 11 a cazar liebres a Solís, partido de San Andrés de Giles, con cinco perros galgos.
Cuando circulaban por el carril derecho de la ruta, estos tres hombres fueron embestidos desde atrás por el Audi A3 conducido por Harriet.
A raíz de la colisión, el auto de las víctimas se incendió, lo que provocó que Hernández y el menor de los hermanos -quien sufrió la amputación de sus brazos por el impacto- murieran carbonizados en minutos, en tanto que el mayor logró salir con vida y se quemó gravemente la cara.
La autopsia estableció que ambos fallecidos tenían humo en las vías aéreas, lo que significa que estaban vivos cuando las llamas alcanzaron sus cuerpos. Casi un año después, el 19 de diciembre de 2012, Harriet, apodado "Juanca", solo prestó una "declaración informativa" pese a estar imputado de "homicidio culposo en concurso real con lesiones graves culposas", según pudo leer Télam en la causa. "Yo circulaba por el carril del medio de la autopista a una velocidad prudente de 100 a 110 kilómetros por hora", dijo el joven, pese a que en la zona la máxima permitida es de 80, aseguró Pontoriero.
El imputado señaló que el choque se produjo porque el Renault que conducía Hernández hizo "una maniobra brusca" que invadió su carril cuando lo iba a pasar, pero según las fotografías de la causa ese auto está chocado totalmente de atrás y el Audi en el frente.
Harriet relató que intentó ayudar a las personas que estaban quemándose en el coche, pero testigos que se acercaron se lo impidieron porque parecía que el vehículo iba a explotar. Sobre los motivos del accidente, reconoció que la visibilidad era excelente y especuló que el conductor pudo distraerse por la presencia de cinco perros en el auto.
Harriet se presentó como "empleado", pese a que dos meses antes había jugado el Mundial de Polo, y nunca fue consultado sobre dónde había estado antes del choque.