Con estos datos, los pesquisas policiales de la Coordinación Departamental de Investigaciones de Azul lograron establecer la verdad.
El hombre había sido atacado por su mujer, quien le efectuó un tiro en el cuello con una carabina, que colocó a escasos metros del cuerpo de su marido.
Finalmente la agresora lavó esa pared y el colchón en el que descansaba la víctima, a la vez que quemó, en una salamandra, una almohada, que tenía diferentes restos de tejido hemático, y arrastró el cadáver hasta la parte exterior del inmueble.
Intervinieron en la causa, que fue caratulada "Homicidio", Laura Andrea Marghetich, fiscal de la Unidad Funcional N 2, y la magistrada de Garantías Mariana Iriani, ambas pertenecientes al departamento judicial de Azul.
Fuente:
NA.