Claramonte, que según la investigación ofrecía asesoramiento legal a la banda, "mantuvo conversaciones telefónicas con varios de los integrantes, incluso el día del hecho, por lo que considero que también es parte de la banda".
"Yo apostaba a que Claramonte nos iba a dar una explicación de por qué estaba dentro de este episodio, pero su declaración tuvo tantas contradicciones y datos falsos que me di cuenta de que este tipo estaba en la banda y tuvo contacto previo y posterior con sus integrantes", graficó.
A diferencia del fiscal, Burlando no acusó por el hecho a Burgos, quien llegó al juicio como el autor del disparo que hirió a Carolina, hasta que en una audiencia la víctima reconoció a Moreno como el que la baleó en la salidera.
"Burgos está ajeno a la célula delictiva. Hay escuchas que dicen que se está comiendo un garrón", dijo Burlando sobre el detenido a quien el fiscal le pidió 15 años de prisión no sólo por su participación en el robo a Píparo sino también en otra dos salideras por las que está siendo juzgado.
El hecho ventilado en el juicio ocurrió el 29 de julio de 2010, cuando Píparo, por entonces de 30 años y embarazada de nueve meses, regresaba a su casa junto a su madre, María Ema, tras retirar dinero de la sucursal del Banco Santander Río ubicada en 7 y 42, en La Plata.
Al llegar en auto hasta su domicilio, en calles 21 y 36, Píparo fue asaltada por un delincuente que le robó el dinero y la hirió de un balazo.
A raíz del tiro, los médicos practicaron una cesárea de urgencia para que la mujer diera a luz a Isidro, pero el bebé murió una semana después.