Según relató
Daniel Ferreiro, vicepresidente de Chicago, el hecho ocurrió cuando Espíndola salió a despedir a algunos familiares que habían ido a cenar a su casa, ubicada en Mitre y Dorrego (Monte Grande), cruzó la calle para subirse a su auto e ingresarlo en la cochera. Al hacerlo, se dio cuenta de que los delincuentes intentaban ingresar a su hogar. "Se interpuso y
recibió un balazo, delante de su esposa y su hijo", describió el directivo.
Ayudado por vecinos de la zona, el futbolista fue trasladado al mencionado centro de salud del partido de Esteban Echeverría, donde murió alrededor de la 1:15 de este viernes, cuando era intervenido quirúrgicamente.