"Chipi Mondragón (actual miembro de la Policía Federal) me presentó gente que respondía a Aníbal. Me cobraban la plata para dejarme trabajar (con la efedrina) para no romperme. Fernández no desconocía esta actividad en absoluto", apuntó.
Pérez Corradi aseveró que no estuvo implicado en el Triple Crimen y sostuvo que "no había forma" de que las víctimas pudieran perjudicar las actividades que desarrollaba.
"No maté a (Sebastián) Forza, (Leopoldo) Bina y (Damián) Ferrón. Ellos no tenían forma de perjudicarme, de robarme el negocio. Es como que venga un nene chiquito y te quiera pegar una cachetada", observó.
El condenado afirmó que por "primera vez hay una jueza que lo escucha", en clara referencia a
María Romilda Servini, la magistrada que tiene a su cargo la causa del triple crimen, y lanzó un interrogante: "¿Por qué cree que desplazaron como jefe de la Aduana a Juan José Gómez Centurión"
"Por primera vez tengo una jueza que me escucha. Hay gente importante que está detrás de estos negocios de la Aduana no quieren que hable", enfatizó.