"Primero voy a hablar con la fiscal y después voy a hablar con los medios", fueron las pocas palabras que pronunció en la mañana del jueves García, que sería indagado por homicidio simple con dolo eventual esta mañana en la sede de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 3 de Pilar. Para este delito se prevé una pena de entre 8 y 25 años de prisión.
"Pablo García simplemente tuvo una comunicación telefónica con Aldo (Rodas, el hermano de Reynaldo), pero solamente fue para ponerse en víctima y para desmentir lo que él decía que eran supuestas mentiras que se estaban diciendo. Pero nunca para pedir perdón. Nunca salió de la boca de él la palabra perdón", se quejó la defensa.
"Tuvimos una reunión personal con Catalina (la viuda de Rodas) en la instancia civil, sentados en una mesa con el señor Aliverti (Eduardo). El señor Aliverti en ningún momento le dirigió la palabra", agregó.
La viuda lo ratificó: "En ningún momento. Ni pidió disculpas. Nunca. Y ni me miró. No me dijeron nada en ningún momento. Sentí bronca y me sentí muy indignada. No veía la hora de salir de ese lugar".