'La violencia en los hospitales padecida por facultativos de la medicina, enfermeros, auxiliares de enfermería y todo el personal ligado a la salud, incluidos los propios guardias de seguridad, es un problema que viene creciendo desde hace cinco años cuando Defendamos Buenos Aires empezó a atender esta problemática ante la llegada de numerosas denuncias', dijo el abogado Javier Miglino, titular de la organización que realizó el estudio de casos. En ese marco, se indicó que el año 2016 terminó con 361 ataques en Provincia y 344 en Capital Federal, a un promedio de unos 14 por semana. "Esto nos habla de un problema grave que afecta a los médicos en su conjunto y por supuesto tiene su correlato en una salud pública deficiente; toda vez que resulta imposible hacer un buen trabajo cuando el propio trabajador o trabajadora tiene que preocuparse por volver a casa de una sola pieza', dijo Miglino.