"Fue desesperante.
Ella lo llamaba al hermano y le rogaba que la busque. El no sabía dónde estaba la casa de Roldán. Pidió un remís y ella lo iba guiando, pero en un momento se cortó la comunicación abruptamente. Ella le venía diciendo cosas como 'me está pegando mucho, me quiere matar, vení por favor'. José Luis no pudo llegar hasta la casa y fue en ese momento que Roldán le pegó y luego estranguló a Gabriela hasta que la mató", contó Rocío.
La investigación determinó que el sujeto descuartizó el cuerpo de la víctima y los restos fueron introducidos en tres bolsas de consorcio.
"No sabemos cómo llevó las bolsas desde Merlo hasta el zanjón de Marcos Paz. Hay un tramo largo. Pero ahí los dejó. El asesino primero se quiso sumar a la búsqueda de Gabriela, con una impunidad tremenda, pero a los pocos días la policía lo detuvo, porque era insostenible. Ahí confesó que había matado a mi prima y contó dónde estaba el cuerpo", explicó la familiar.
Roldán llegó al debate oral con prisión preventiva. Durante los alegatos, la defensa del femicida pidió al tribunal una condena de apenas 8 años de cárcel, argumentando que el vínculo era inexistente (porque la pareja se había disuelto una semana antes) y descartando la alevosía del crimen, ya que el descuartizamiento había ocurrido con Gabriela ya fallecida. "Fue un horror lo que pidió la defensa. Pero, por suerte, el fiscal y los jueces del tribunal actuaron con justicia. El fiscal pidió perpetua y los magistrados estuvieron de acuerdo, de manera unánime", dijo Rocío.
En el marco del juicio,
quedó establecido que Roldán tuvo una pareja anterior, una mujer de la que apenas se sabe su nombre, Jazmín, que se encuentra desaparecida. "En la computadora del asesino hay fotos de esta chica. Estaba embarazada cuando desapareció. Ya conseguimos justicia por Gabriela, y ahora queremos saber qué pasó con Jazmín", cerró la prima.