"Rocío tiene 23 años y un hijito de uno. No tuvo instrucción y se dedicó a hacer limpieza y planchado en casas particulares, hoy está conectada a un respirador artificial por obra de un supuesto amigo, no hay derecho", expresó la joven.
Además, confirmó que toda su familia vio cuando su hermana e iba de la casa junto al muchacho, en plena madrugada, cuando se desarrollaba una reunión familiar. "Alrededor de las 2:00 llegó a casa un chico llamado Bryan, trajo cerveza y estuvo conversando hasta que dijo que lo acompañaran a traer más bebidas, eso fue a las cinco. Bryan salió con Rocío y no volvieron más. Horas más tarde, y mientras la angustia nos comenzaba a agobiar, los vecinos nos dijeron que habían encontrado a una chica en un baldío. Fuimos y ya no había nada allí", recordó. Los familiares apuntan a que pudo haber otro implicado en el brutal ataque contra Rocío.
"Creemos que puede haber una tercera persona, porque en esos baldíos siempre hay adictos en las oscuridades", expresó un familiar de la chica, que ubicó al detenido entre los jóvenes que consumen estupefacientes en la zona.
Fuente:
El tribuno