"Era una familia muy conflictiva, y el que sufría todo eso era este muchacho bombero (policía) quien hacía lo imposible por mantener unida a su gente. La dueña de la casa (abuela de "Chino") no estaba porque se había ido a Buenos Aires a visitar a una hija con cáncer", explicó una vecina quien pidió reservar su identidad.
"Velas encendidas"
Llamó la atención las declaraciones de Marité, una señora que desde hace muchos años camina las calles del barrio Moten. "Yo siempre veía velas encendidas en los alrededores de la casa y escuchaban música en portugués".
La teoría del rito es sostenida, y aún no desechada, teniendo en cuenta el perfil religioso de la familia y la buena relación que existía entre las víctimas. "Aparentemente no había razón para que uno intente matar al otro, solo por eso la cuestión umbanda no es descabellada", afirmó una fuente de la investigación.
Fuente: MisionesOnLine