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25 de agosto 2026 - 12:02
Hallaron muerto en una cárcel de Salta al femicida de Mercedes Kvedaras, condenado a prisión perpetua

José Eduardo Figueroa fue encontrado sin vida dentro de su celda en la Unidad Carcelaria 1. La Justicia inició una investigación para determinar las circunstancias del fallecimiento y ordenó una autopsia médico-legal.

José Eduardo Figueroa, condenado a prisión perpetua por el femicidio de Mercedes Kvedaras, fue encontrado muerto en una cárcel de Salta. El hombre estaba alojado en el Pabellón F de la Unidad Carcelaria 1, donde cumplía la pena impuesta meses atrás.

Según informó el Ministerio Público Fiscal de Salta, el detenido había recibido el 30 de abril la pena máxima como autor del homicidio doblemente calificado por el vínculo, la relación de pareja preexistente y por mediar violencia de género, en perjuicio de quien había sido su esposa.

José Eduardo Figueroa fue condenado a prisión perpetua en abril, tres años después del asesinato a Mercedes Kvedaras.

Por disposición del fiscal, personal de Criminalística del Cuerpo de Investigaciones Fiscales trabajó en el lugar. Luego, el cuerpo fue trasladado al Servicio de Tanatología Forense del CIF, donde se realizará la correspondiente autopsia médico-legal.

La investigación buscará determinar cómo se produjo el fallecimiento. El procedimiento se lleva adelante bajo la Resolución 1284 de 2021 de la Procuración General de la Provincia, que establece la presunción de homicidio doloso como regla ante una muerte, aun cuando inicialmente pueda aparentar tratarse de un suicidio o un accidente.

La condena por el femicidio

El 4 de agosto de 2023, Kvedaras fue asesinada en la vivienda que compartía con Figueroa en el barrio privado El Tipal. La autopsia realizada entonces determinó que la mujer murió por asfixia mecánica mixta, producto de estrangulamiento y sofocación.

Durante la audiencia en la que conoció la pena, el condenado pidió perdón a la familia de la víctima, a sus propios familiares y a sus hijos “por el dolor que les hizo vivir”.

En los alegatos finales, la fiscal había señalado que Kvedaras “se encontró con la muerte en la plenitud de la vida, en su mejor momento como mujer”. Además, sostuvo que el crimen ocurrió porque el acusado no toleró perder el control dentro de una relación en la que, según planteó, él ocupaba el lugar de “poderoso” y ella el de “débil”.