Los ladrones revolvieron las pertenencias de los profesionales y terminaron llevándose una radio.
La policía, que llegó alertada por la situación que se estaba registrando, alcanzó a detener a uno de los individuos y recuperar lo sustraído.
Al parecer, los integrantes de este grupo -serían familiares y amigos del baleado-, habían accedido primero a la sala de terapia intensiva y luego se dirigieron al quirófano.
En el lugar, se hallaban interviniendo al herido de bala en el abdomen superior, dos cirujanos, el anestesiólogo y una instrumentista.
A una sala contigua, donde los profesionales se cambian y se colocan los atuendos especiales para este tipo de prácticas, pudieron acceder estos sujetos que dieron vuelta los bolsos y quedaron tiradas en el piso las billeteras, con documentación personal, entre otros objetos.