El especialista Peretta explicó que "las variables que utilizan las bandas dedicadas a este alarmante negocio son tres, porque los productos pueden ser de partidas vencidas de las grandes empresas pero que por variadas razones llegan igual a la calle, las adulteraciones con otros productos más baratos para que el precio sea más bajo, y lo más peligroso, que ocurre con grupos que mandan a copiar los envases, para luego rellenarlos con cualquier cosa, sin control alguno de las entidades oficiales".
"En este relleno de los envases suelen utilizar sustancias jabonosas, que hacen pasar por dentífricos. Cuando estas sustancias se introducen en la cavidad bucal, puede causar graves problemas, como irritación y otras derivaciones. Pero, además, la sustancia puede incluso llegar al estómago, y ahí se complica más el cuadro. Sin contar que no cumple la función de eliminar las bacterias de las piezas dentales y que perjudica la salud de las encías", dijo el integrante de SAFyB.
Peretta explicó que "los dentífricos, como el champú o los jabones de tocador se fabrican bajo normas estrictas, sujetas a controles por parte de organismos oficiales, y no se trata de cuestiones menores, porque está en riesgo la salud de los ciudadanos, pero tenemos a estos grupos que operan sorteando cualquier límite y logran convencer a una porción de la población para que compren sus productos".
"Imaginemos el uso repetido de un dentífrico trucho, falsificado, adulterado o vencido dos o más veces por día. ¿Qué le puede causar a la salud bucal y general de un individuo? Tenemos que estar muy atentos como consumidores. Y las instituciones encargadas de controlar y fiscalizar deben estar en alerta. No se trata de meter miedo, sino de estar prevenidos", finalizó Peretta.