Este lugar, paradigmático por el nivel de impunidad con el que "trabaja", está ubicado sobre Díaz Vélez al 5300. "Ya fue clausurado en dos ocasiones, pero retiran la faja casi inmediatamente y continúan con sus actividades ilícitas. Acá tenemos el problema de la connivencia con la policía de la zona, también denunciado en el informe. Este caso llegó a la justicia y se instruye en la Fiscalía 6", señaló el abogado, precisando que "desde 2008 que opera, a la vista de todo el barrio, y claramente cuenta con apoyo, cobertura institucional".
"Tenemos cuatro comisarías que aparecen en el informe de los vecinos. Todas tienen vinculaciones con los delitos que se denuncian. Liberan zonas, cuentan con brigadas que manejan a vendedores de drogas, cobran coimas a manteros o explotan a trapitos, mientras los vecinos quedan desguarnecidos. Creció mucho en el último año la violencia en las calles, con entraderas principalmente. Hay tres homicidios, incluido el de un oficial de la Policía Metropolitana, decenas de arrebatos", expresó Manjón.
Sobre la fuerza policial porteña, el representante de La Alameda explicó que los vecinos se reunieron con las autoridades. Allí, les explicaron que no disponían de personal suficiente para reforzar la presencia de uniformados. "Al otro día de esa reunión, con un jefe de la Policía Metropolitana que vive en Caballito, se hizo la represión en el Hospital Borda. Es decir, hay gente, pero se utiliza para otros motivos", dijo Manjón.