Todo se inició cuando llegaron tres delincuentes al lugar y amenazaron a la víctima, en el momento en el que abría su comercio. El hombre intentó impedirle el paso al interior del comercio y se produjo un forcejeo, en el que recibió una puñalada en el tórax. Los asaltantes, una vez que lograron reducir al comerciante, entraron al local y amenazaron con armas de fuego a sus hijas, a las que despojaron del dinero que iba a ser destinado al pago de los proveedores del local.
Cuando los asaltantes escaparon, Gómez, a pesar de las heridas recibidas, salió a perseguirlos en su camioneta, mientras que un empleado tomó un automóvil con el mismo fin. No obstante, el comerciante se desvaneció cuando había recorrido unos 150 metros con la camioneta y murió. El jefe departamental de Almirante Brown, el comisario mayor Rodolfo Rupnik, dijo en declaraciones a un canal de noticias que la Policía busca a "dos sospechosos identificados que son oriundos y frecuentan la zona". En tanto, la hija del hombre asesinado, sostuvo que su padre se resistió porque no quería que entraran al local porque estaban tanto ella como su hermana menor.
También sostuvo que no sabe si su padre salió en la camioneta para perseguir a los ladrones o para no morir delante de ellas. "Nos dijo que estaba bien, tenía una herida de costado", añadió al respecto.