>En torno a las sillas especiales para el transporte de niños, se dividen en tres tipos. “La silla número cero o huevito abarca un peso de 0 a 10 kilos, y se recomienda para para una edad hasta de un año aproximadamente; la silla número dos, va de los 10 a los 20 kilos y la edad entre un año y 6, y finalmente el tercer tipo que va de los 20 hasta los 32 kilos, y la usan niños entre 6 y 12 años”, señaló el médico pediatra.
“Es muy importante tener en cuenta la colocación de las sillas en el auto. La silla número uno va mirando hacia atrás. Las otras dos van mirando hacia delante. va hacia atrás porque los bebitos tienen una enorme cabeza y una columna vertebral muy débil entonces de esta manera, como la mayoría de los choques son frontales, estarías más protegidos. Luego del año, se ubica la silla hacia adelante porque el bebé ya sostiene bien su cabeza y tiene un poco más de fuerza”, dijo el experto.
Las estadísticas revelan que la utilización de las sillitas en los autos son insustituibles. “La silla número 0 es de vital importancia, porque salva al 71% de niños que se han visto involucrados en un choque. La silla número 2, un 54%. La silla número 3, también conocida como booster o cojín, tiene la función de levantar al niño para adaptar el cinturón del adulto a su cuerpo. Recién a los 8 o 9 años, o 25 kilos y 1,30 metro de altura, un niño está en condiciones de usar el cinturón de seguridad. El problema está en que el cinturón lo tienen contra el cuello y en caso de colisión, pueden romperse la columna. Al elevarlo con cojín, se previene eso. Esta es la forma segura de llevar a los niños”, explicó el doctor Agote.
Las secuelas en niños por episodios viales son impresionantes. Un relevamiento del Hospital de Niños de la Ciudad de Buenos Aires precisó, en el año 2000, que había 11.000 personas con lesiones de columna vertebral en el país. De esa cifra, 1.060 eran niños, de los cuales 540 tenían su origen en accidentes automovilísticos. “Esto significa que la mitad de las lesiones en niños son producidas por accidentes viales”, dijo Agote, aunque aclaró que “no hay en Argentina buenos datos estadísticos sobre niños”.
El especialista precisó que “se estima que en nuestro país mueren casi dos chicos por día en accidentes con autos”, agregando que “por cada niño muerto quedan tres con lesiones severas de columna, debilidad mental o epilepsia no congénita”.
“Estas desgracias no son accidentes, porque si el chico viajó suelto no es un accidente. Si estos chicos hubieran estado bien ubicados en la silla correcta, se habrían salvado. En este momento, en España, les hacen juicio penal a los padres si sus hijos no viajan en sillas de seguridad correctamente. Manejan el concepto de que si no cumplen con esa regla, están asesinando a su hijo”, finalizó el médico.