Durante la etapa de alegatos, el fiscal federal Eduardo Codesido solicitó 14 años de prisión para Martínez Espinosa y para Segovia, 8 años para Galvarini, 7 para Garrido, 6 para Gisella y Gonzalo Ortega, 4 para Ventura García y para Martínez, y 3 para Iturbe. En tanto, requirió la absolución de Díaz Cavero, Moreno y Quiroga.
El fiscal reclamó que Segovia y Martínez Espinosa sean condenados por infracción a tres artículos de la ley 23.737 (de drogas), transporte de estupefacientes y tentativa de contrabando de las mismas sustancias, en tanto que al resto se le imputan algunas de esas figuras.
Por su parte, la querella pidió 16 años de prisión para Segovia, 12 para Martínez Espinosa, 10 para Galvarini, 9 para Gonzalo Ortega, 8 para Ventura García y para Garrido, 7 para Martínez, 6 para Ortega y para Díaz Cavero, y 4 para Quiroga.
Asimismo, pidió la absolución de Iturbe y de Moreno. El principal imputado en el juicio es Segovia, quien se cree que compraba grandes cantidades de efedrina a droguerías a través de distintas farmacias, que luego volcaba al mercado ilegal.
Se estima que Segovia lideraba la la banda desde 2006 y era quien obtenía la efedrina de proveedores porque estaba inscripto con un nombre falso para poder comprar precursores químicos bajo la identidad de Héctor Benítez, un preso de Sierra Chica.
Martínez Espinoza era el dueño de la quinta de Ingeniero Maschwitz que funcionaba como laboratorio y aparentemente se contactaba con “Ricky” Martínez, para que consiguiera lugares para poder lavar dinero