Lo cierto es que Dilma jamás regresó con sus amigos. Hasta ayer la familia no había podido tener acceso a los videos de las cámaras de seguridad, y la investigación estuvo completamente estancada. En el medio, los allegados atravesaron situaciones escandalosas, como un pedido de coima para tener acceso a los detalles de la autopsia, que fue denunciado por AVIVI.
"El fiscal Claudio Giliberti nos dijo que se iba de vacaciones y volvía en diciembre. Una locura. Nosotros empezamos a buscar información por nuestra cuenta. Fuimos al boliche, hablamos con testigos, con la gente del hospital Paroissien y en la villa Puerta de Hierro. Fuimos armando la secuencia de lo que había pasado con Dilma. Sabíamos que la habían raptado, violado y asesinado", dijo Patricia.
Durante la jornada de ayer, la familia se enteró que el examen forense al cadáver de la joven reveló que había sido violada y los peritos hallaron tres muestras de semen distintas. También que la víctima había sido brutalmente golpeada y estrangulada hasta matarla.
La primera versión sostenía que tres jóvenes que pasaban por la zona de la villa Puerta de Hierro, en la avenida Crovara al 5600, observaron a una chica desnuda en la calle tomándose del cuello, por lo que la socorrieron y trasladaron hasta el hospital, donde llegó ya fallecida. "Nos costó mucho que en el hospital nos dijeran eso, pero en el informe consta que llegó óbito, es decir ya fallecida.
Lo que no entendemos es por qué dejaron ir a las personas que la llevaron. Ahora nos informaron que hicieron un operativo y están detenidos estos tres muchachos, que tienen 20, 21 y 25 años. No sabemos sin son los verdaderos asesinos y violadores. Igual, están las pruebas de semen para comparar", dijo Patricia. De acuerdo a la información que la familia recibió ayer, hay un video donde se observa a Dilma salir del boliche a las 6.15 de la mañana, y allí es abordada por jóvenes que la llevan hasta la camioneta. "Nos dijeron que Dilma fue golpeada y violada por tres personas. Pero se escapó desnuda, y que la recapturaron. Luego la mataron y la dejaron en el hospital. Hay cosas que no cierran. Nosotros queremos la verdad. Y justicia", cerró la prima de la víctima.
Un mensaje que bien pudo haber sido una señal
"Ma, más tarde voy". El mensaje de texto entró al teléfono celular de María Magdalena, la madre de Dilma, a las 8.20 de la mañana el día del crimen de la chica. Previamente, la mujer había mandado varios textos y realizado insistentes llamados a su hija, muy preocupada porque no tenía noticias suyas. Pero el equipo estaba apagado. Ese mensaje que ingresó no fue realizado desde el aparato de la víctima, sino de otro celular.
"Está claro que la obligaron a mandar ese mensaje. Pero ella nunca ponía 'ma, sino que usaba 'mami'. No era ella. O quiso dar una señal. La Justicia nunca nos pidió el número que salió en el teléfono de Magdalena, ni averiguaron de dónde salió la llamada", contó Patricia.