Un hombre mató a su
exmujer de 17 puñaladas, delante de sus tres hijos, todos menores de edad. Luego del hecho, que sucedió en una casa de la localidad de Castelar, el asesino se dio a la fuga. La nena más grande, de diez años, fue quien le avisó a su abuela lo que había pasado. Según la madre de la víctima, el homicida tenía "restricción y denuncias" para acercarse.
La víctima fue identificada como Cintia Verónica Laudonio, de 25 años. Trabajaba de peluquera y era madre de un nene de tres años y dos chicas de ocho y diez. Ella dormía en su domicilio cuando, cerca de las 4:20 de la mañana, su expareja se metió y la atacó con un cuchillo.