En el informe, se asegura que las estaciones subterráneas ubicadas en la zona del Obelisco son el punto de partida de los pungas chilenos. Clara, una de las fundadoras del grupo que persigue a los ladrones, contó que "la línea D es la favorita de los chilenos, donde se mueven bandas que están instaladas hace meses".
En una cámara oculta del informe, quedó registrado el momento en que uno de los pungas le hace una seña a un efectivo policial. Así, se indica que "los lanzas negocian espacios en las estaciones con la policía, y se calcula que pagan entre 300 y 400 pesos por día para trabajar tranquilos".
En ese marco, uno de los sujetos que resultó filmado por la televisión trasandina, empujó de manera brutal a uno de los camarógrafos desde el andén a las vías.
"Quedamos impactados con la frialdad de uno de los pungas descubiertos, que no dudó en empujar a un camarógrafo a las vías", dijo el periodista.
Asimismo, se reveló que la gran mayoría de los malvivientes tienen causas por robos y hurtos en Chile, mencionando el caso del descubierto Luis Tapia, quien presenta cargos por el robo de un cajero automático y que desde hace un tiempo reside en Buenos Aires.
"El objetivo es darse buena vida con guantes blancos, no lo llamo robar a lo que hago", cuenta uno de los protagonistas con desparpajo.
Osvaldo, otro miembro de la organización de cazadores de pungas, se preguntó "¿cómo se fueron de Chile con tantas causas penales?", agregando que "no importa donde vayan a robar, si es en Roma, Londres o Buenos Aires, lo importante es saber cómo hicieron para salir con el grado de peligrosidad que presentan".i