De acuerdo a lo manifestado por los informantes, los estudios periciales, que incluyeron la implementación de la Cámara Gesell y hasta un análisis de ADN, finalmente establecieron que la adolescente había sido penetrada tanto por vía anal como vaginal, en reiteradas ocasiones.
A su vez, los funcionarios judiciales averiguaron que el sujeto, en un acto de obsesión enfermiza, violaba a su hija porque le hacía recordar a la madre de la víctima.
Se determinó que el sujeto acostumbraba a retirar a la menor de la vivienda de la mujer, en un régimen de visitas, entre 3 a 4 días por semana (de viernes a domingo, o bien de jueves a domingo).
Versiones obtenidas en el humilde vecindario sostienen que la chica padece algunos traumas psicológicos como consecuencia de las agresiones sexuales de su padre biológico.
Intervinieron en la causa el doctor Mariano Leguiza Capristo, fiscal de la Unidad Funcional 9, y el magistrado de Garantías 5, ambos pertenecientes al departamento judicial de Lomas de Zamora.
Fuente: NA