"Compartimos el almuerzo con mucha cordialidad, con mucha naturalidad, que es mucho mejor que informalidad. Hay que tener naturalidad, que es lo que desacartona a las personas y las hace de carne y hueso, que es lo que somos. Alguien puede ser Papa y otra Presidenta, pero no somos otra cosa que personas con sus virtudes y sus defectos", dijo.
En otra parte de su charla con el periodismo, la mandataria aseguró que el momento más emocionante de su encuentro fue cuando le presentó a Victoria Montenegro, nieta recuperada, de quien Francisco conocía su historia.
Además, resaltó la presencia de representantes de La Cámpora, como la de los diputados Andrés Larroque, Wado de Pedro y José Ottavis, y aprovechó para recordar que "el Papa siempre tiene una mirada muy especial sobre los jóvenes y sobre los ancianos. Sobre los jóvenes porque dice que son el presente y el futuro, y sobre los ancianos porque dice que son la memoria de un país".