El relevamiento indicó que la desocupación ascendió al 7,2 por ciento, mientras la disponibilidad de mano de obra llega al 28,1%, y la presión sobre el mercado laboral se incrementó del 21,2% al 22% en el primer semestre del año.
Se verificó, además, "una caída en el empleo privado formal, un estancamiento del empleo industrial y el descenso en el empleo público provincial".
El informe advirtió que "las necesidades de inserción de la fuerza laboral superan la capacidad de generación de empleo de la economía", al tiempo que "los ingresos de la fuerza laboral ocupada encuentran serios límites para su recomposición" en un contexto inflacionario en la Argentina.
Señaló, a su vez, que "la ausencia de un efectivo piso salarial lleva a que más de un tercio de los ocupados, 5.441.010 trabajadores", tengan "ingresos laborales inferiores al salario mínimo por hora".
Detalló el relevamiento que "los más afectados son los asalariados no registrados y cuentapropistas, entre los cuales alrededor de la mitad se encuentra por debajo" del Salario Mínimo, Vital y Móvil, que debería llegar a los 3.600 pesos en enero de 2014.
"Sin embargo -aclaró el informe-, también un segmento de los asalariados formales y los patrones tienen ingresos que no alcanzan el mínimo".