Medida legítima
Desde ATEPSA remarcaron que se trata de una “medida legítima de acción sindical” y precisaron que la modalidad restringirá exclusivamente las autorizaciones de despegue. Durante los horarios de paro, tampoco se recibirán ni se transmitirán planes de vuelo, lo que previsiblemente generará demoras y reprogramaciones.
El sindicato aclaró además que quedarán exceptuadas todas las operaciones que se declaren en emergencia, así como los vuelos sanitarios, humanitarios, de Estado y de búsqueda y salvamento. También subrayaron que no se verán afectadas maniobras ya iniciadas ni tareas críticas para la seguridad operacional.
El conflicto entre el gremio y la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) se arrastra desde hace varios meses. Las negociaciones salariales no lograron destrabar las diferencias, pese a que en agosto del año pasado ambas partes habían acordado un incremento del 15% en tramos, lo que permitió una tregua temporal.
La empresa estatal recordó que los servicios de navegación aérea están catalogados como esenciales, condición que limita el alcance de las medidas de fuerza. La normativa vigente establece que los paros deben anunciarse con antelación y no pueden afectar más de un porcentaje determinado de las operaciones.
Escenario de conflicto
Las nuevas protestas se suman a un contexto ya complejo para el sector aerocomercial, atravesado por recientes conflictos sindicales. En las últimas semanas, distintos gremios aeronáuticos realizaron paros y asambleas en rechazo a la reforma laboral, lo que derivó en cancelaciones y alteraciones de itinerarios.
Ante este escenario, se prevé que los pasajeros puedan enfrentar demoras y cambios en los horarios de salida durante los días alcanzados por la medida. Las aerolíneas, por su parte, monitorean el desarrollo del conflicto y evalúan ajustes operativos para minimizar el impacto.