"Desde 2005
hemos venido pagando religiosamente, sin acceso al mercado de capitales, todos y cada uno de los vencimientos de esa deuda sin recurrir a la bicicleta financiera", sentenció.
"Lo que sobra en la Argentina es buena fe para negociar", remarcó y pidió a los argentinos "que nadie los asuste". "Sería fácil para mí acordar cualquier cosa pero antes que mi gobierno está mi país, mi nación y mi patria. Mis hijos y mis nietos, sus hijos y sus nietos no dependen de un Gobierno sino de que haya patria con dignidad. Vamos a seguir trabajando y pedimos unidad nacional, estar unidos hoy más que nunca porque la unidad hace la fuerza", destacó.