Hasta el momento de los cambios, para acceder a la asistencia bastaba con presentar un informe social de un dispositivo de atención oficial de violencias local, provincial o de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).
Las prestaciones económicas también sufrirán un recorte en el plazo de tiempo en el que se abonará la suma equivalente a un salario mínimo, vital y móvil que pasará de abonarse durante tres meses consecutivos. Anteriormente, se percibía seis meses consecutivos.
Será “no reintegrable, de carácter personal, no renovable y no contributiva” a percibirse en situación de riesgo por violencia por motivos de género.
Según revelaron fuentes del Ministerio de Justicia, “se detectaron numerosas irregularidades en el Plan Acompañar porque desde el ex Ministerio de la Mujer se entregaban los subsidios de manera discrecional y se utilizaban para hacer política”.
“Desde el Ministerio de Justicia estamos realizando una auditoría para revisar lo que se entregaba y ordenarlo”, detallaron aunque aclararon también que no hay medidas paliativas previstas para las víctimas que denuncian y no cuentan con independencia económica.
El decreto entrará en vigencia hoy y tras las modificaciones argumentaron que el programa se creó con el objetivo de “promover la autonomía de las mujeres y personas LGBTI+ que se encuentran en riesgo acreditado por situación de violencia por motivos de género, mediante el otorgamiento de una prestación económica y del fortalecimiento de redes de acompañamiento, destinada a cubrir los gastos esenciales de organización y desarrollo de un proyecto de vida autónomo y libre de violencias”.