El proyecto había sido aprobado por el Senado en 2011 y girado a la Cámara de Diputados, donde se le hicieron una serie de modificaciones que fueron cuestionadas por los senadores, quienes finalmente aprobaron la ley con la redacción original.
Entre las modificaciones que la Cámara baja le había hecho al proyecto, estaba la modificación de la pena, que fue reducida a dos meses la mínima y dos años la máxima.
También se había establecido al "grooming" como un delito de acción privada, por lo que la Justicia sólo podría actuar e caso de que existiera una denuncia por parte del damnificado.
La senadora del peronismo federal Sonia Escudero criticó la modificación que hizo la Cámara de Diputados al proyecto por considerar que "desfiguró" el delito y pidió que se insista con la redacción original.
En la misma línea se pronunció la oficialista María José Bongiorno, quien evaluó que "la sanción de Diputados desvirtúa el delito y cercena las penas".
Por ello finalmente se aprobó la versión original, dado que siempre que la cámara revisora devuelve a la cámara iniciadora un proyecto modificado, la segunda puede insistir en la redacción original, siempre y cuando iguale o supere la mayoría con la que se aprobaron las modificaciones, como ocurrió en este caso