La concentración fue encabezada por su hijo Máximo Kirchner, que alentó una candidatura de la expresidenta rumbo a las elecciones de 2027. Cristina salió al balcón de su departamento para saludar a la militancia.
La concentración fue encabezada por su hijo Máximo Kirchner, que alentó una candidatura de la expresidenta rumbo a las elecciones de 2027. Cristina salió al balcón de su departamento para saludar a la militancia.
El kirchnerismo realizó este martes un acto por el cuarto aniversario del atentado contra Cristina Fernández de Kirchner. La concentración se llevó a cabo frente al domicilio de la expresidenta, en San José 1111, donde cumple prisión domiciliaria por la condena en la causa Vialidad.
La convocatoria tuvo como principal orador al diputado nacional y líder de La Cámpora, Máximo Kirchner, que alentó la candidatura de su madre de cara a las elecciones de 2027. En ese sentido, dijo que la titular del Partido Justicialista "se prepara y, por eso, fue a la ONU a reclamar por sus derechos políticos".
Rodeado por un grupo de militantes de su agrupación, el legislador arengó los cánticos en contra del gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y agradeció a "quienes firmaron el documento" impulsado por distintos partidos y espacios del peronismo, que llevó como título "La democracia no admite la eliminación del adversario" y planteó una advertencia sobre la violencia política y los discursos de odio.
"Si ustedes supieran las miserias que hay en la política", deslizó Máximo Kirchner, en forma enigmática, y recordó que, en los días previos al atentado, la esquina del domicilio de Juncal y Uruguay, en el barrio de Recoleta, había sido lugar de encuentro de la militancia como reacción al pedido de condena del fiscal Diego Luciani en la causa Vialidad.
“Veníamos de muchísimos días de un hostigamiento constante sobre su figura. Veníamos de episodios tan irracionales como esa puesta de vallas esa mañana, que por la tarde la gente muy amablemente las retiró. Veníamos de un escenario donde su figura, la figura de la compañera Cristina, había sido tratada por muchos medios de comunicación y por el fiscal Luciani, y por gran parte de una mafia enquistada en el Poder Judicial. Trataban a Cristina como una verdadera mierda humana”, evocó.
Según dijo, desde esos sectores mediáticos y judiciales “empezaban a generar el contexto para que, cuando se decidiera empezar a ejercer la violencia física, la supresión de su figura, nada llamara la atención e incluso muchos festejaran”. En esa línea, cuestionó que “quienes diseñaron el atentado y lo financiaron hoy están fuera del alcance del Poder Judicial”, y lamentó que éste “nunca haya hecho lo más mínimo para saber cómo se pergeñó un ataque tan cobarde”.
A su entender, si Cristina Kirchner “hubiera dado el brazo a torcer” contra quienes buscaban obturar el proceso político y económico de esos años, “ni la hubieran querido matar ni la hubieran metido presa”.
En otro pasaje de su discurso, el legislador opositor resaltó que la expresidenta “tiene el autoestima alta”, “hace gimnasia, lee todo, estudia, se prepara”.
“Por eso, llama la atención que muchos de esos que dicen que Cristina ya fue, no acompañen el pedido para que pueda presentarse en elecciones. Si ellos tienen razón y nadie quiere a la compañera, que más lindo que arrasarla en una elección. Pero saben que eso no va a pasar, no quieren que vote la gente”, reprochó.
Después del discurso de su hijo, Cristina se asomó al balcón de su departamento para saludar a la militancia que fue a acompañarla.