Milei defendió los resultados de su gestión, reconoció que la Argentina “no está bien” pero aseguró que está “mucho mejor” que al inicio de su mandato.
El presidente Javier Milei confirmó que buscará la reelección en 2027 y anticipó que, si los argentinos vuelven a elegirlo, profundizará el programa de reformas que lleva adelante su Gobierno. El mandatario sostuvo que llegará a los próximos comicios como “una montaña de promesas cumplidas” y planteó la futura disputa electoral como una confrontación entre dos modelos de país.
“Voy a ir por la reelección”, afirmó Milei durante una entrevista radial, al tiempo que defendió con dureza el balance de su administración. “Estoy haciendo el mejor gobierno de la historia, ¿cómo no voy a intentar la reelección?”, sostuvo. En ese sentido, aseguró que su objetivo será obtener un nuevo mandato y alcanzar, según sus palabras, “un hecho histórico”: que un presidente no peronista logre ser reelegido.
El jefe de Estado reconoció, de todos modos, que la situación económica y social todavía presenta dificultades. “No vivimos en Suiza”, admitió, aunque inmediatamente comparó el escenario actual con el que recibió al asumir. Recordó que el país se encontraba, según su diagnóstico, al borde de una hiperinflación y sostuvo que la Argentina avanzaba hacia un escenario similar al de Venezuela.
En relación con la pobreza, Milei afirmó que le resulta “un espanto” que el índice todavía se ubique en torno al 30%, pero remarcó que al comienzo de su gestión la cifra había llegado al 57%. Su argumento fue utilizado para cuestionar las críticas de periodistas y analistas políticos a la evolución de la economía.
“¿Discutimos sensaciones con encuestitas fabricadas o miramos los datos que dice el crecimiento?”, planteó. También rechazó las afirmaciones sobre las dificultades de los argentinos para llegar a fin de mes y sostuvo que el consumo y el Producto Bruto Interno se encuentran en niveles elevados. “Me niego a creer que los argentinos sean tan tontos para que se crean estas mentiras”, afirmó.
Milei también se refirió al aumento de la morosidad entre familias y empresas y relativizó el impacto de los indicadores de irregularidad crediticia. Atribuyó parte de las dificultades a los préstamos otorgados fuera del sistema bancario y cuestionó el modelo de los gobiernos anteriores, al considerar que el Estado terminó interviniendo para solucionar problemas que, según su visión, fueron generados por políticas económicas equivocadas.
En otro tramo de la entrevista, apuntó contra las administraciones que gobernaron entre Cristina Kirchner y Alberto Fernández. Según Milei, durante ese período la economía argentina “siempre cayó en términos per cápita” y acumuló una contracción superior al 10%. “¿Qué quiere? ¿Que haga magia? Magia no se puede hacer”, sostuvo al defenderse de quienes responsabilizan a su gestión por el deterioro de los ingresos.
El Presidente también anticipó el tono que pretende imprimirle a la campaña de 2027. “Si los argentinos quieren seguir avanzando en el camino del progreso, el crecimiento, la libertad y el bienestar me van a elegir a mí”, afirmó. Y sintetizó su lectura de la próxima elección con una frase que busca convertirse en eje discursivo: “Es futuro contra pasado, progreso contra decadencia”.
En paralelo, Milei dejó abierta la posibilidad de profundizar el acercamiento con el PRO. Al referirse a Mauricio Macri, aseguró que el expresidente “está en conversaciones” con Karina Milei y consideró que podría integrarse a una nueva alianza electoral con La Libertad Avanza. “Mi casa siempre está abierta a recibir a personas de bien. Las puertas para el presidente Macri siempre están abiertas”, remarcó.
El mandatario sostuvo que nadie dentro del espacio opositor “se va a terminar regalando a las garras del kirchnerismo” y planteó que el escenario electoral podría favorecer una convergencia entre sectores que se identifican con el cambio de rumbo económico.
Durante la entrevista, Milei también volvió a denunciar una supuesta “campaña anti-Argentina” destinada a perjudicar a su Gobierno. Señaló a Brasil, México, al Partido Demócrata de Estados Unidos y al PSOE español como impulsores de esa ofensiva, a los que vinculó con sectores del denominado “socialismo del siglo XXI”.
Finalmente, se refirió a Fernando Cerimedo, exasesor suyo que permanece detenido en Bolivia por una causa judicial y aseguró que ya no forma parte de su espacio desde 2023. Milei sostuvo que su eventual candidatura en 2027 tendrá como principal argumento los resultados de su administración y se mostró confiado de cara a una elección que, aunque todavía está lejos, ya comenzó a instalarse en el discurso presidencial.
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