El riesgo país volvió a subir este viernes, y alcanzó los 717 puntos básicos, en una nueva jornada de falta de interés por los títulos de deuda argentinos, ante las escasas posibilidades de crecimiento de la economía
El riesgo país volvió a subir este viernes, y alcanzó los 717 puntos básicos, en una nueva jornada de falta de interés por los títulos de deuda argentinos, ante las escasas posibilidades de crecimiento de la economía
En un contexto internacional adverso, y falta de señales de crecimiento interno de la economía, la tasa de Riesgo País sube a 717 puntos en el comienzo de las operaciones de este viernes, con un alza de 13 unidades con relación al cierre previo, que refleja bajas de hasta el 1,1% de los bonos de la deuda.
Estos movimientos están relacionados con el aumento del precio del petróleo, que supera los US$116 el barril de Brent, ante la falta de resolución en el conflicto de Medio Oriente.
El encarecimiento del crudo vuelve a instalar el riesgo de una mayor presión inflacionaria a escala global, lo que podría complicar las decisiones de política monetaria de los principales bancos centrales, especialmente de la Reserva Federal de Estados Unidos.
Para las economías emergentes, este escenario resulta particularmente adverso. La perspectiva de tasas internacionales más elevadas durante más tiempo reduce el atractivo de los activos de mayor riesgo y encarece las posibilidades de acceder al financiamiento externo.
En el caso argentino, el impacto encuentra a los bonos soberanos en una situación de especial vulnerabilidad, por las dudas que persisten respecto de la capacidad de pago y las necesidades de financiamiento de los próximos años.
En el inicio de la operación bursátil, las acciones del MSCI MERVAL escapan a este escenario y suben 0,8%. A su vez, los ADRs en Nueva York muestran resultados mixtos.
En el plano doméstico, los inversores recibieron esta semana nuevas señales de debilitamiento de la actividad.
El último informe del INDEC mostró que la economía argentina cayó 1,7% interanual en agosto, mientras que frente a julio apenas registró una mejora desestacionalizada de 0,1%. El resultado fue inferior a las expectativas de recuperación que manejaban las consultoras privadas y volvió a poner sobre la mesa el riesgo de una recesión técnica.
Desde la consultora Equilibra anticiparon que durante septiembre la economía habría subido 0,5% respecto a agosto, pero bajado un 1% interanual.
De confirmarse este dato mensual, el tercer trimestre del año “caería más de 2% frente al segundo y la economía argentina acumularía dos trimestres consecutivos de contracción (recesión técnica)". En ese sentido, agregan: "Igualmente, INDEC revisa los datos previos al cerrar el trimestre, por lo que no descartamos cambios al alza. Redujimos nuestra proyección de crecimiento para 2026 a 1,0%”.
La desaceleración representa un desafío adicional para la estrategia económica del Gobierno, que apuesta a la estabilidad fiscal y monetaria como principales herramientas para reconstruir la confianza de los mercados.