Por eso, Argentina insistió el martes pasado durante una reunión en el Palacio de Hacienda en la necesidad de extender por un año más el acuerdo automotor vigente, pero con una mayor integración de piezas locales, algo que las automotrices brasileñas parecen renuentes a aceptar. Además, este encuentro se da en el marco de una caída en la producción automotriz del 8,4% en Brasil durante el primer trimestre, y del 16% en Argentina.
En el medio de estas negociaciones, se mantiene la propuesta de Brasil de otorgar créditos a Argentina, trascendió que rondaría los 2.000 millones de dólares, para dinamizar el comercio.
El ofrecimiento fue hecho la semana pasada en Buenos Aires por el propio Borges, acompañado por el secretario ejecutivo del Ministerio de Hacienda de Brasil, Paulo Cafarelli.
Pero Kicillof y Giorgi, junto al presidente del Banco Central Juan Carlos Fábregas, condicionaron una eventual aceptación de estos créditos a que estén destinados fundamentalmente a equilibrar la balanza comercial.
En el 2013 Argentina tuvo un crecimiento casi nulo de las ventas a Brasil, que sumaron 16.463 millones de dólares, mientras que las importaciones se elevaron 9% interanual, alcanzando a 19.616 millones.
En marzo, según el Ministerio de Comercio, Desarrollo y Comercio Exterior de Brasil, las exportaciones argentinas hacia ese país sumaron 1.218 millones de dólares, 16,8% menos que en el mismo mes de 2013.