El gobierno debió acordar con el FMI esta nueva metodología de medición, y el organismo multilateral se tomará un año para determinar si la considera válida, en el marco del acuerdo sobre estadísticas.
Ese acuerdo fue el que, entre otros, le costó una severa advertencia a Grecia, uno de los países más golpeados por la crisis internacional, a la que se acusó de falsear sus estadísticas.
Ahora bajo control total del ministro Kicillof, la Argentina deberá demostrar estar dispuesta a encaminar esta estadística clave.
Es que a partir del índice de precios se construyen otros indicadores, como los niveles de pobreza e indigencia, y el sector privado elabora sus previsiones.
Fue tal el descrédito en el que cayeron las estadísticas que la comunidad de negocios comenzó a regirse por el índices elaborados por consultoras privadas para formular sus proyecciones. Igual camino adoptaron los sindicatos, que desde hacer años vienen reclamando aumentos por el triple del IPC.