Además de la presencia de De la Sota se esperaba de otros dos gobernadores peronistas no alineados a la Casa Rosada, Daniel Peralta (Santa Cruz) y Carlos Poggi (San Luis), quienes finalmente no asistieron.
Peralta envió su adhesión al proceso de normalización del partido, pero no pudo concurrir debido a una actividad que mantuvo en su provincia junto al ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, mientras que Poggi "cambió de postura sobre la marcha y desistió de venir", señalaron las fuentes tras el encuentro.
"Les propongo que las nuevas autoridades partidarias nacionales surjan de elecciones internas abiertas, libres y trasparentes, en donde cualquier compañero pueda elegir y ser elegido, y de esa manera, daremos vida, contenido y nuevas ideas, a nuestro partido político nacional, que hoy esta inmovilizado", subrayó Poggi en un comunicado.
Por su parte, las fuentes consultadas señalaron que "todo esto incomoda a (Sergio) Massa, porque se está armando un dique de contención para todos estos dirigente peronistas".
Además, confirmaron que este proceso de renovación de autoridades se concretará finalmente con el Congreso partidario, eligiendo al presidente, "sin el voto directo de los afiliados".
En el encuentro hablaron todos los gobernadores y degustaron un asado con vino tinto y blanco y helado de postre.
Antes de ingresar a la reunión, Scioli señaló, en declaraciones a la prensa, que habrá "una lista de consenso" y remarcó la asistencia de un mandatario alejado de la Casa Rosada: "Es importante que estemos todos reunidos, con nuestros matices".
En tanto, Pérez sostuvo que la idea es "empezar a discutir los lineamientos de la nueva conducción del PJ con vistas a 2014", a fin de "modernizar el partido con un reordenamiento en el que los gobernadores tienen mucho que aportar, para lograr que en 2015 el partido continúe en la Presidencia y las gobernaciones".
De la Sota, por su parte, buscó bajar las expectativas sobre su presencia en el encuentro, al señalar: "Simplemente estoy cumpliendo con una invitación de mi amigo Gioja. La normalización del partido no está dentro de mis preocupaciones, pero estoy dispuesto a un diálogo porque quiero un país sin gritos y sin soberbia".