“Solicitamos la presencia de la Dirección de Rescate y Acompañamiento a las Víctimas Damnificadas por el Delito de Trata, Ministerio de Justicia de la Provincia de Buenos Aires y la presencia policial de Infantería, la Unidad Táctica de Operaciones Inmediatas (UTOI), Comisaría de Mujer y Familia Quilmes. Por orden del doctor Daniel Ichazo allanamos en urgencia y pudimos rescatar a las víctimas que se encontraban en el lugar. En condiciones inhumanas, espacios reducidos, sin documentación, con signos de abuso sexual y lesiones comportes”, sostuvieron desde la Fiscalía.
Al ingresar, los agentes detuvieron a tres personas que fueron identificadas como Celeste (20), Paola (38) y Diego (31), quienes llevaban adelante el lugar y sometían a las víctimas. Fueron rescatadas jovencitas de entre 13 y 16 años, además de otras que sí eran mayores de edad. Todas estaban cautivas y no solo eran sometidas a los abusos sexuales, sino que también a terribles maltratos físicos.
De hecho, secuestraron rebenques y zapatillas con las que eran golpeadas en caso de resistirse frente a los hombres que a cambio de dinero accedían a sus cuerpos. Por otro lado, se llevaron tarjetas de memoria que podrían tener fotos y videos, ya que las damnificadas indicaron que los vejámenes eran capturados y quedaban registrados para su posterior venta .
La investigación sigue su curso para determinar si hay más responsables y el caso quedó caratulado como “Privación ilegítima de la libertad agravada, corrupción de menores, lesiones criminis causa, amenazas agravadas, abuso sexual con acceso carnal, explotación económica del ejercicio de la prostitución de menores y mayores agravadas y reducción a la servidumbre”.