Cabe recordar que a Umma la mataron el 22 de enero de 2024, pasadas las 8.45, cuando Eduardo, su padre, un agente de la Policía Federal Argentina (PFA) que se encontraba de franco, sacaba el auto del garaje de su casa junto a su pequeña hija y su mujer, en Pío Baroja y París, en Villa Centenario.
Allí, el hombre fue abordado por los cuatro delincuentes acusados. Estaban armados. Aparecieron arriba de un Toyota Corolla color negro y le exigieron su vehículo mientras su esposa cerraba el portón de la casa.
En ese contexto, Aguilera quiso evadir el paso de los delincuentes y atinó a girar para escapar por la calle. En el asiento de atrás iba Umma. Sin más, los delincuentes dispararon desde atrás sobre la luneta del auto de Aguilera y la niña recibió un disparo en la nuca.
Finalmente, los delincuentes escaparon, mientras que Umma tuvo que ser trasladada de urgencia. Primero fue llevada en ambulancia hasta el Hospital Gandulfo, en el centro del distrito, y luego en un helicóptero al Hospital Churruca, el centro de salud que atiende al personal de la PFA, donde horas después falleció. La nena recibió un disparo en la nuca y también sufrió lesiones en dos dedos de una mano.
La madre de Umma también es policía. Se trata de María Alvarez Rodríguez, que trabaja en la Superintendencia de División de Rastros.