Pero como si eso fuese poco, tenía un frasco con 16 gramos de marihuana picada y un revólver calibre 22 largo apto para su utilización. Es por eso que lo trasladaron a la seccional Tercera de Berazategui, donde quedó alojado a disposición del doctor Christian Granados, de la UFI número 2. Su causa fue caratulada como “Encubrimiento agravado por ánimo de lucro en concurso real con portación ilegal de arma de uso civil”. En sintonía, la UFI número 20 hizo lo propio por infringir la Ley 23.737 de drogas.
El sindicado opuso leve resistencia pero rápidamente fue reducido por efectivos motorizados y la situación no pasó a mayores, ante la atenta mirada de los transeúntes.