Sin embargo, el descuento no cambió el desarrollo del encuentro. Berazategui salió al segundo tiempo con la misma intensidad y rápidamente volvió a marcar diferencias. A los 20 minutos, otra vez Duarte filtró un pase entre líneas y Fernández definió mano a mano frente al arquero para sellar su triplete personal. Fue un gol que no solo sentenció el partido, sino que también encendió la euforia de la hinchada local, que reconoció el esfuerzo del delantero con una ovación.
La goleada se completó a los 26 minutos, cuando Núñez, siempre activo en ataque, aprovechó un descuido defensivo y definió con precisión para decretar el 5 a 1 definitivo. A partir de allí, el encuentro se tornó un trámite: Berazategui administró la ventaja, movió la pelota con criterio y hasta pudo haber marcado algún tanto más.
El resultado refleja el buen momento que atraviesa el equipo de Bilbao. Con cuatro victorias en los últimos cinco encuentros, el Naranja se mantiene como uno de los animadores principales del campeonato y continúa a cuatro puntos de Ituzaingó, el actual líder. El margen es corto y todavía restan cuatro fechas por disputar, por lo que cada partido se vuelve decisivo en esta recta final.
Además, la contundencia mostrada ante Alem reafirma un aspecto clave: Berazategui encontró en Fernández al hombre gol que necesitaba. Su triplete no solo le dio tres puntos vitales al equipo, sino que lo consolidó como una pieza fundamental en el esquema ofensivo.
Ahora, la mirada está puesta en la próxima jornada, donde el Naranja deberá visitar a Cambaceres. Será otra prueba para sostener el envión y seguir soñando con alcanzar la cima. La ilusión está intacta y el equipo lo sabe: el objetivo de pelear el campeonato hasta el final ya no parece una quimera, sino una posibilidad concreta.