La tragedia estuvo cerca de producirse en La Rioja al 4200 de Quilmes. El hombre de 42 años y bajo los efectos de estupefacientes fue disuadido por su hermano. La mujer denunció ante la policía que venía sufriendo amenazas desde el 11 de octubre.
La tragedia estuvo cerca de producirse en La Rioja al 4200 de Quilmes. El hombre de 42 años y bajo los efectos de estupefacientes fue disuadido por su hermano. La mujer denunció ante la policía que venía sufriendo amenazas desde el 11 de octubre.
En medio de un violento y dramático episodio de violencia de género en Quilmes, un sujeto fue detenido acusado de intentar matar a su ex pareja e hijos con un arma blanca y querer incendiar la vivienda y, motivo por el cual la víctima acudió a la comisaría y explicó que las amenazas datan desde hace mucho tiempo y que el agresor sufre problemas serios con las drogas y el alcohol, mientras que también representa un problema para el barrio y que todos le temen.
Ocurrió durante la jornada del domingo, aunque fueron varios días de angustia para la parte damnificada, ya que no sabían en qué podía terminar todo y lo más probable es que ocurriera un terrible desastre. Cabe destacar que los efectivos convocados a través del 911 llegaron a la escena de los hechos una vez culminada la tensa situación y se llevaron al hombre a la seccional, donde quedó alojado y se le inició una causa por los daños causados. Mientras tanto, esperan avances para que no vuelva a atacar.
Según explicó el hermano del acusado a los agentes policiales, todo comenzó a la mañana, en una vivienda situada en la calle La Rioja al 4200. Allí estaba un hombre de 42 años, con un elemento cortopunzante en su mano y deambulando en la vía pública. Para aquel entonces, la situación se había calmado, aunque había amedrentado a su ex mujer y madre de sus hijos, quien reside en dicho domicilio. También estaba bajo los efectos de estupefacientes.
Llegó a la casa y quiso prenderla fuego, aunque por suerte no pudo llevar a cabo su cometido. Tras eso, amenazó de muerte a la mujer y fue justamente su hermano el que lo calmó para que no hiciera más destrozos. Le explicó a los uniformados que ambos estaban viviendo una crisis de pareja y que no podían controlar al agresor. Es por ello que lo buscaron, lo esposaron y lo llevaron a la Comisaría Quinta de La Cañada.
Minutos más tarde, su ex esposa se apersonó en la seccional con sus hijos para testificar y pedir seguridad ante el lamentable episodio. Dijo que desde el 11 de octubre estaba sufriendo amenazas de muerte y que casi llega a concretarlas. Por otro lado, se dio aviso a las fuerzas de la Comisaría de la Mujer y la Familia y los juzgados respectivos para que la auxilien en este complejo momento.
El violento permanece detenido, aunque no saben hasta cuándo lo tendrán encerrado y eso les genera muchísimo temor. Además, no solo es un peligro para su círculo cercano, sino que también para el barrio, debido a que andaba armado por la vía pública.
El caso quedó en manos de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) número 10 del Departamento Judicial de Quilmes y fue caratulado como “Lesiones, amenazas y daños, en contexto de violencia de género”. Esperan que el fiscal tome medidas severas para que no vuelva a salir por un largo tiempo, ya que la víctima sigue amenazada y cree que puede ser asesinada.