Por otra parte, los participantes de la audiencia en Capital Humano acordaron crear una mesa de diálogo para resolver temas operativos y laborales, y realizar una nueva reunión el próximo miércoles, para verificar el cumplimiento de lo comprometido.
Por otra parte, el intendente de Florencio Varela, Andrés Watson, se reunió con el dueño de La Central de Vicente López Sociedad Anónima Comercial, Marcelo Zbikoski, con el objetivo de examinar el plan de readecuación de las tareas tras más de tres meses sin servicio.
El secretario general de Gestión Pública del municipio, Christian Rodríguez, precisó: “Ante la situación de emergencia y cese de la actividad de unidades con El Nuevo Halcón Sociedad Anónima, hubo un primer encuentro donde nos detallaron los avances en el proceso administrativo. Además, reiteramos la principal solicitud del Intendente: conservar las fuentes laborales, la categoría y antigüedad de los trabajadores”.
“La problemática, cuya incumbencia siempre perteneció al Estado nacional, afectó a la ciudadanía durante un largo período de tiempo. Si bien el Municipio no tuvo potestad de definir la concesión ni los itinerarios, fue determinación del Ejecutivo varelense darle seguimiento y prioridad al tema”, repasó el funcionario.
El director de la compañía, Gabriel Castro, garantizó “la continuidad de los trayectos anteriores en el territorio varelense”. “Las próximas semanas, proyectamos el funcionamiento de móviles destinados a restablecer el recorrido perteneciente a La Capilla”, afirmó sobre la reestructuración paulatina de la operatividad. Además de Watson, Rodríguez, Zbikoski y Castro, participaron de la reunión el titular de la cartera de Gobierno, Daniel Dono Leidi y la subsecretaria de Prensa y Comunicación, Noelia Piñeiro.
Como informó este medio, el dueño de La Central de Vicente López, Marcelo Zbikoski, es hermano de Eduardo y Javier Zbikoski, quienes están al frente del Grupo Metropol, que han ido sumando líneas en toda el área metropolitana. El origen de los tres hermanos es la ciudad de Posadas, donde literalmente controlan a través de distintas firmas todo el transporte urbano, e incluso el único tren internacional de Argentina, que une la capital misionera con Encarnación, en Paraguay.
La Central de Vicente López, que utiliza el nombre de fantasía Misión Buenos Aires tiene a su cargo cuatro líneas de concesión nacional -114, 129, 143 y 197- y dos dependientes del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, 61 y 62, todas las cuales pertenecían al grupo Plaza, de los hermanos Cirigliano, que también a través de Trenes de Buenos Aires (TBA) operaban las líneas Mitre y Sarmiento y llegaron a tener a su cargo el Tren Pilar-Paso de los Toros (Uruguay) y el tren Pilar-Apóstoles (Misiones). Además el grupo controlaba otras líneas de micros del área metropolitana y empresas de ómnibus de larga distancia.
Pero la Tragedia de Once -ocurrida el 22 de febrero de 2012, cuando un tren al llegar a la terminal del barrio capitalino no se detuvo y colisionó con el paragolpes, con un saldo de 51 muertos y 789 heridos- provocó que los Cirigliano dejaran toda la operación del transporte, generando graves inconvenientes en el conurbano, en la zona Sur -por la interrupción de la línea 197- y en el Oeste, donde además del ferrocarril manejaba a través de su controlada Ecotrans numerosas líneas de autotransporte.