Al llegar al puente, logró tirar a los malvivientes de la moto, que estaban ya en pleno escape. Los empujó, se trenzó a trompadas con uno de ellos y milagrosamente, sin recibir heridas, pudo obtener de nuevo la mochila. Los cacos aceleraron y se fugaron a toda velocidad con las manos vacías, en medio de una muchedumbre que se acercó a la escena al escuchar los gritos. También frenaron otros conductores y asistieron al damnificado, que estaba muy nervioso.
Lo cierto es que el daño terminó siendo solo material, de la ventanilla del coche. Presumen que dentro del bolso que estos quisieron llevarse había dinero en efectivo, documentos y otros elementos de valor, aunque la secuencia y el intento quedaron en la nada misma. Radicó la correspondiente denuncia policial en la Comisaría Primera y agentes policiales se acercaron al lugar. A pesar de dar la orden, no encontraron a los responsables del ilícito, que marcharon en dirección al otro lado de las vías.