En simultáneo, uno de los ladrones terminó con un balazo en el abdomen y todos se terminaron dando a la fuga corriendo, dejando el vehículo a un costado. Se llevaron el teléfono celular del chofer de Uber, pero dejaron uno que era de su propiedad en el asiento trasero. El aparato fue secuestrado, al igual que la cuchilla tipo machete y se levantaron las vainas que estaban tiradas para peritarlas.
Horas más tarde, se registró el ingreso de un hombre al Hospital Oller de Solano, con una herida compatible a la cual tuvo el malviviente en el violento episodio. Es por ello que quedó internado, en estado reservado y en condición de detenido. El caso está en manos de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) número 5 a cargo del doctor Leonardo Sarra y del Grupo Táctico Operativo (GTO) de la Comisaría Cuarta de Solano.
El trabajador asaltado no tuvo heridas y los investigadores buscan comprender de qué se trató el tiroteo, aunque por cómo se dio comprenden que fue un ajuste de cuentas. Tirotearon sin motivo una vivienda, no cometieron un robo contra los ocupantes y respondieron de la misma manera a su ataque.