Visiblemente emocionada, comentó que "todos se sorprenden de cómo pudimos salir de ahí los cuatro, fueron unos segundos. Yo creo mucho en Dios y siento que nos protegió de una tragedia".
No obstante, quedaron literalmente con lo puesto, solo cenizas en el terreno ubicado en Manuel de Sarratea 1756, del barrio San Nicolás. En este sentido, pidió "la colaboración para que pueda volver a edificar mi casa porque, por más que me donen cosas, no tengo donde guardarlas, necesitamos materiales, aberturas, muebles, cosas para el baño".
Actualmente, la madre soltera y sus pequeños paran en la casa del abuelo, en Manuel de Sarratea al 1800, a media cuadra, pero no ven la hora de retornar en el lugar que construyeron hace más de una década, en el barrio, donde la heroína estuvo toda la vida.
Quienes deseen comunicarse con ella, pueden hacerlo por un mensaje de WhatsApp al 11-5771-9048. "Todo perdimos, hasta los papeles y la documentación", agregó.
A modo de cierre, lamentó que "nos pasaron muchas cosas malas en el último tiempo, sufrí violencia de género del padre de mi bebé y, para colmo, mi pequeño sufrió quemaduras al caerle agua hirviendo, estuvo 20 días internado, ya estamos cansados de estas cosas malas por las que pasamos".