El Albirrojo chocará con un rival directo en la lucha por la permanencia y buscará una alegría en un terreno complicado, donde el anfitrión se hace muy fuerte.
El Albirrojo chocará con un rival directo en la lucha por la permanencia y buscará una alegría en un terreno complicado, donde el anfitrión se hace muy fuerte.
Duelo trascendental para Talleres de Remedios de Escalada, que visitará a Güemes en Santiago del Estero, en el marco de la fecha 35 del calendario de la zona A de la Primera Nacional. Y allí buscará un resultado positivo que le permita escapar de los puestos comprometidos con el descenso y el repechaje, a sabiendas que luego restarán sólo tres compromisos en el certamen.
El Albirrojo viene de sufrir un duro golpe al perder por 2 a 0 a manos de Alvarado de Mar del Plata en el estadio Pablo Comelli, y entonces requerirá levantar cabeza, y la chance es inmejorable, pues por delante estará un adversario directo en la misma pelea, que apenas ostenta tres unidades más, por lo que, si acaso sorprende a domicilio, podrá darle caza.
De hecho, el contrincante también arribará con urgencias, pues cayó en su presentación pasada con Quilmes en el estadio Centenario y espera hacerse fuerte en su casa para enderezar el rumbo y no quedar comprometido con la parte baja del escalafón.
La salida a Santiago del Estero se presenta como un escollo complejo, no sólo por la fortaleza del contrincante en su terreno, sino también por las debilidades del propio Tallarín cada vez que sale de Escalada. ¿Por qué? Acumula ocho compromisos sin alegrías en esa condición, siendo el último eslabón, aún así, el valioso empate en Córdoba con el Racing de esa provincia por 1 a 1.
El itinerario marcó cuatro tropezones y misma cantidad de paridades, y hay que remontarse hasta principios de junio, en el arranque de la segunda rueda de la competencia, para observar una satisfacción, la que implicó vencer por la mínima diferencia a Ferro en Caballito.
Para colmo, Güemes lleva siete cotejos sin perder en su campo, con un saldo de cinco victorias y dos empates, ya que el último tropezón fue con Arsenal, por 1 a 0, a mediados de junio.
En ese sentido, el combo se traduce en dificultades mayores para el club de la región, que intentará dar un batacazo, aprovechar la presión que podría tener el rival frente a sus hinchas si acaso empiezan perdiendo, pero entienden en el plantel que no resultará sencillo el trámite.
Por lo pronto, ¿cómo terminaron la vez que se vieron las caras entre sí? Fue empate sin goles en Remedios de Escalada, cuando todavía estaba Martín Rolón al frente del Tallarín.