A la hora de pedir las filmaciones de vigilancia, la mujer contó que hay cámaras, pero que en ese momento no estaban grabando. Es por ello que no pudo aportar imágenes al respecto y todo quedó en la mismísima nada. Sin embargo, una vecina del lugar desmintió su relato y dijo que no solo estaba lleno de incoherencias, sino que en realidad había ocurrido algo totalmente distinto.
Siguiendo con su línea, sostuvo que la víctima de ese grupo de hombres, en realidad es trabajadora sexual del lugar. Por otro lado, dijo que el agresor principal era la pareja, quien no sabía que su novia se dedicaba a ello. Fue con unos amigos hasta allí, discutieron y se marchó. Además, confirmó que los vecinos no vieron ningún arma de fuego y que, si bien fue violento, tampoco llegó a pegarle.
El caso quedó en manos de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio (UFIyJ) número 11 del Departamento Judicial de Quilmes. El fiscal a cargo seguirá averiguando para confirmar qué sucedió en realidad en el hotel.