Vecinos afirman que en los barrios varelenses algunas de las patologías que vienen sufriendo quienes consumen el agua son broncoespasmos, rinitis, infecciones respiratorias, alergias, anemia, erupciones, prurito, dermatitis, diarreas, vómitos y hepatitis. “Desde el municipio se están avanzando con los trabajos de extensión de la red de agua, a través de los programas del Banco Interamericano de Desarrollo y de un convenio que se realizó entre Nación y el municipio. La intención del intendente Julio Pereyra es que antes de concluir su mandato el 100 por ciento de la población esté conectado a la red”, indicaron desde la comuna. Se estima que una vez que concluyan las extensiones de las redes de agua y cloacas, que provocarán la desaparición de los pozos ciegos, que pueden contaminar el agua, el servicio alcanzará la calidad óptima. Asimismo, descartaron que en caso de encontrarse agentes contaminantes en el agua “la situación no es para alarmar” y aseguraron que en tales casos se utilizan las cisternas ubicadas en el barrio Fiat y Villa San Luis para mezclar el agua y atenuar los efectos que puedan provocar sustancias tóxicas.