El cordobés Federico Alvarez tuvo un discreto debut con la camiseta de Quilmes: sin hacer ruido y con sacrificio en la última línea, ayudó a Diego Colotto y a Tobías Albarracín en los relevos, cerró sobre su línea y pasó al ataque en forma ordenada alternando con Juan Larrea. Hizo más de lo que le pidió el entrenador del Decano, Lucas Nardi, dejó satisfechos a los hinchas y tuvo una buena producción, pero para él “no alcanza si no se gana”.
Tras el aceptable empate en Junín ante Sarmiento, Alvarez pone su acento en el duelo del sábado ante Villa Dálmine en el Centenario y en diálogo con “El Quilmeño”, señaló: “Me encuentro con muchas ansias de jugar con nuestra gente y de que los tres puntos queden en casa para sumatoria gruesa de ahora en más”
El ex Belgrano de Córdoba indicó que la igualdad contra el Kiwi lo dejó tranquilo y agregó “Quilmes fue sólido, dejó todo en cada pelota y sacamos un punto importante en su cancha, donde no es fácil imponer juego”.
También aprovechó para dar un pantallazo individual, mostrándose conforme con su actuación: “Lo que más me gustó es que estuve firme en la marca y pasé dos veces al ataque. Igual estoy convencido de que puedo dar mucho más”.
Respecto al pedido de Lucas Nardi, el mediterráneo fue claro en lo solicitado por el DT: “De cara al sábado no pide nada raro, sino más bien que juguemos tranquilos, y que hagamos todo lo que venimos trabajando”.
Por último, dio su opinión respecto al comienzo del Nacional B y subrayó: “Fue un arranque muy parejo. Ahora cualquier equipo le puede ganar al que sea porque en sí hay mucha paridad generalmente en el fútbol. Los partidos se ganan o se pierden con pequeños errores”.